|
Un mes exacto ha sido el que hemos pasado en Estados Unidos preparando nuestra próxima expedición que este otoño nos llevará hasta el Himalaya: una salida técnicamente muy difícil, y en altitud, en la que intentaremos uno de los Big-Walls (Grandes Paredes) más difíciles de nuestra carrera. De cara a medirnos ante un reto de tanta dificultad queríamos volver a USA, y entrenar en sus complicadas y trabajosas fisuras. La primera etapa, como muchos ya sabréis, fue en la roca roja y las fisuras perfectas de Indian Creek, en el desierto de Utah. De allí tiramos a Yosemite, donde además de hacer algunas clásicas como el East Butress al Cap y el Espolón Frenzy a las catedrales, y algunos primeros largos, nos metimos al Capitán, cosa que no hacíamos desde 2004. Donde mejor se aprende es en “fuego real”, porque en esta inmensa pared, además de escalar 35 largos (y repetir algunos para hacerlos en libre), tienes que petatear, solucionar errores logísticos, y buscarte la vida para salir por arriba, lo que en la inmensa mayoría de las veces no es fácil. UN BUEN INTENTO A FREERIDER EN LIBRE Estuvimos cerca, pero no pudimos completar Freerider 5.13 a (7c+)/1.100 m al Capitán enteramente en libre. Llegamos encadenando hasta el largo 26 -de 35 que tiene la ruta-, pero en este punto-a unos 800 m del suelo-, tuvimos que desistir y salir lo más rápido que pudimos por el Headwhall de Salathe hasta la cumbre del Capitán. La razón fue obvia: no nos quedaba ni agua ni comida para aguantar dos días mas en la pared, que es lo que habríamos necesitado para seguir intentando escalar la vía entera en libre. Habíamos calculado tres días de agua y comida con opción para un cuarto, y después de luchar como jabatos hasta el largo 26 (tercer día en el Capitán) nos dimos cuenta de que ya no quedaban suficientes víveres para aguantar dos días más. Acabamos por lo tanto ascendiendo Salathe (Freerider es una variante de esta ruta que comienza en el largo 28), logrando nuestra tercera ascensión al Capitán, tras “El Niño” en 2003 (Enteramente en libre y del tirón en cinco días) y “The Nose” en 2004 (Nos quedaron pendientes en libre los largos “The Great Roof” y “Changing Corner”. La ascendimos y la rapelamos). La verdad es que fue duro tener que abandonar nuestra escalada en libre “tan arriba” después de haber escalado el temible “Monster Off-width” a vista (50 metros rectando como un gusano en uno de los largos mas exigentes del Capitán) y el largo clave de 5.13 a (7c+) al segundo intento (es la sección que la gente suele ensayar durante días). Pero las cosas son así, era muy difícil hacerlo al primer intento (la mayoría de estas vías se trabajan durante mucho tiempo entrando desde arriba y desde abajo hasta darle el intento definitivo), aún más cuando Freerider es una de las vías técnicas en fisura -Prácticamente todos los largos exceptuando el más difícil de 7c+ son de fisura: Off-widths, chimeneas, fisura ancha, estrecha…- mas difíciles del mundo. Las conclusiones son claras: lo hicimos muy bien, pero aún tenemos que mejorar para poder hacer, más rápido y con menos esfuerzo y desgaste, las fisuras de 5.10 y 5.11 (6b-6c), que nos hicieron perder tiempo y consumir mucha energía, que intentamos recuperar con un agua y una comida que no teníamos. Seguiremos trabajando nuestros puntos flacos, y, ¡volveremos a intentarlo! Pero hagamos un pequeño resumen día por día: DIA 1: Petateamos hasta Heart Ledges (Largo 11) y nos bajamos a dormir al suelo. DIA 2: Escalamos hasta Hollow Flake Ledge (L.14). Pasamos la noche sin necesidad de montar la hamaca en una bonita repisa. Varios largos mantenidos de 5.11 no nos dejaron ir todo lo rápido que nos habría gustado. DIA 3: Escalamos hasta el Cap Spire, una aguja increíble que ofrece el vivac más espectacular que se pueda hacer en el Capitán (L.20). Antes de echarnos a dormir escalamos y fijamos hasta el L.22. Por el camino escalamos en libre y “a vista” varias chimeneas “terroríficas”, y los 50 m del Monster Ofwidth, uno de los largos más duros e impresionantes del Capitán (Muchos escaladores no han sido capaces de encadenar este largo cotado de 5.11 a -6b+). DIA 4: Llegamos hasta el largo 27 y dormimos en “Sous Le Toit”- la pequeña repisa del 26-. Por el camino nos esforzamos a fondo: Iker con el largo-en cuanto a grado- mas duro de la vía “Huber Pitch”, que encadena a la segunda (Una tirada que mucha gente ensaya aquí durante días), y Eneko con The Séller, un largo de 5.10c totalmente mojado y lleno de plantas, que la guía define como el peor de la ruta. DIA 5: Nos despertamos pronto por la mañana y antes de empezar a escalar hacemos un recuento de agua y comida. La batalla hasta aquí- Largo 26, a 800 m del suelo- ha sido dura (Desde los largos de 5º hasta los de 7c+, todos por igual). Al menos necesitamos dos días más para seguir peleando las nueve tiradas que nos quedan en libre. Solo tenemos víveres para la jornada que nos viene por delante. Pensando más con la cabeza que con el corazón, decidimos escaparnos como podemos por Salathe- abandonando nuestro intento en libre-. A las 6 pm llegamos a la cumbre del Capitán, contentos por haber ascendido por tercera vez el gigante Yosemítico, pero con un poco de pena por no haber podido seguir y acabar nuestra ascensión en libre. La tarde esta bonita, y las vistas desde la cumbre del Capi, maravillosas. Todavía tenemos tiempo para bajar hasta el coche pero decidimos pasar la noche en la cima (Nos trae buenos recuerdos la que pasamos en el 2004 con Ferrán Latorre y Jose Carlos Tamayo después de hacer The Nose). DIA 6: Descendemos tranquilos de vuelta al valle. Estamos destrozados pero contentos. Ha sido un muy buen mes de escalada en fisura. Desde esta ascensión al Capitán hasta Indian Creek, las hemos hecho de todos los “tipos y modelos”. Estamos contentos, es lo que necesitamos de cara a ir seguros al Himalaya.
Foto del trazado: En amarillo: Todo lo escalado en Freerider en libre. En rojo: La escapada hasta la cumbre por el Headwhall de Salathe.En negro: Los tres vivacs en la pared. 
|